Antes de Brando, tenían a Boby.
Bobby, fue el primer perro que Joys y su familia tuvieron, mucho antes que Brando llegara.
Bobby que era color miel con blanco, con ojos grandes y expresivos, cruza de la verdad quien sabe, un perro muy tierno y triste. Nunca causo un problema, solía pasar el día entero dormido.
Una mañana muy temprano el padre de Joys la llamo a ella y a su hermana
- vengan! Ese perro se ha escapado!
- Necesito lo atrapen por mi ok niñas!
Joys y Vivian sin pensarlo dos veces salieron en busca de Bobby, ellas y el perro pensaban era un juego, corrieron por toda la calle mas de una ves, hasta que por fin Bobby se detuvo a orinar en una esquina del portón del vecino fue cuando Joys aprovecho para acercarse mas y por fin lograr atraparlo.
- Ha!! Muy bien mi Joys querida!
- Ahora tráelo aquí, no dejes que se te escape.
- Tráelo y entren a la casa, preparen algo de desayunar.
Joys y Vivian entraron a la casa según las instrucciones de su padre, al parecer la diversión había terminado.
En cuanto a Bobby, bueno el no tendría mas diversión en lo absoluto ya que lo amarraron en la parte de tras de la casa en su perrera.
Por las noches cuando la madre de Joys regresaba a casa ya obscuro siempre esperaba que el perro la recibiera en la puerta saltando y moviéndole la cola. En las noches siguientes eso no sucedió Bobby estaba castigado.
Por lo general la madre de joys llegaba tan cansada que los primeros días no presto mucha atención a la ausencia del animal, se limitaba a darle una visita rápida para cambiarle el agua y dejarle el plato lleno de comida.
Uno de esos días el perro no salio de la perrera, solo se escuchaba un aullido muy bajito como un pequeño lamento. La madre de Joys se acerco en busca de que el animal se animara salir a tomar su cena, como eso no paso se acerco y lo llamaba
- Bobby , estas bien?
- Vamos sal, ven aquí!
Al acercarse se percato de un olor penetrante, como a algo que se había echado a perder, sintió un asco y como el estomago se le revolvía, el olor de descomposición venia de la perrera.
Llamo una ves mas al perro y este no hacia mas que seguir con el mismo quejido hasta que por fin empezó a arrastrase afuera de la perrera.
Fue cuando la madre de Joys vio que el animal tenía una soga al cuello, la cual había quedado mal atada, y en algún intento que el animal hizo por caminar mas allá del largo del lazo se ahorco con la misma.
- Pero que te paso??
- Hay Dios mio!
- Como ha sido posible que te paso??
- Ese hijo de puta!!!
La herida era tan grande que el cuello lo tenia abierto, al retirar el lazo la piel se habría en dos direcciones diferentes, el lazo estaba pegado a la carne lleno de sangre y de una baba viscosa, blancuzca y amarillenta que despedía un olor a hierro.
El animal no dejaba de temblar, tenia además fiebre producto de la infección que tenia en el cuello.
Aquello era lo más doloroso que la madre de Joys había presenciado.
El animal había pasado así días.
Y aun que la señora no tenía conocimientos de medicina en animales, limpio bien la herida, con un poco de agua y jabón neutro, afortunadamente su hija se caía con frecuencia así que el agua oxigenada no faltaba en casa.
Después de lavar con jabón y secar con un toalla limpia, aplico un poco de agua oxigenada, y vendando con unas gasas toda la zona afectada.
La madre de Joys estaba tan enojada que al terminar de curar al animal no pudo más que entrar a la casa y armarla en grande.
- Como chingados se te ocurre amarrar al animal de esa manera!?
- Eres una mierda! - El animal tiene al cuello abierto y tú ni en cuenta!
El padre de joys solo se rió irónicamente
- Ha si?!? No me digas?!?
Después de unos días el perro se recupero totalmente, pasaron algunos meses y una noche al regresar la madre de Joys, Bobby nuevamente no salio a su encuentro, esta ves Bobby no estaba en la perrera, ni en la casa.
La señora lo busco por días pero nunca volvieron a saber de el.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
T_T
Es muy triste. Nadie tiene derecho a tratar a sí a un ser vivo; siempre he dicho que si no los van a cuidar dejen que otros lo hagan.
Publicar un comentario