Episodio 3
Regreso a casa
Después de un tiempo de humillaciones y malos tratos en casa de su abuela su madre decide regresar con el padre de Joys.
Su casa tenia un jardín enorme, a su madre le gustaba la jardinería y las plantas, tenían un árbol de aguacate, un naranjo, una bugambilia enorme que daba a la casa del vecino, y en época de lluvias crecían algunos hongos, infinidad de rosales, el jardín era tan grande que incluso tenían en uno de los árboles un nido de colibrí.
La madre de Joys tenía que trabajar jornadas completas así que ella y su hermana después de la escuela regresaban a casa y pasaban toda la tarde solas. Su padre se la paso durmiendo en el sillón todos los 80s. y su madre trabajando para poder mantener a la familia asi que no estaba mucho tiempo en casa. El padre de Joys era pintor o eso decía solo los fines de semana pintaba y el domingo solían llegar dos de sus amigos con los que jugaba ajedrez.
Y aun que en realidad si era reconocido y tenia trayectoria sus ideas socialistas lo hicieron perder los proyectos mas importantes que se le pudieron presentar.
- Yo soy del pueblo estoy con mi gente – decía
- Esas ideas burguesas –
Incluso en una ocasión rechazo una exposición en Dinamarca, lo único que tenia que hacer es mandar un montón de pinturas que tenia amontonadas en un desván y poner su cara de idiota y ni eso pudo hacer.
Lo único bueno de vivir con un pintor seria el que Joys jamás seria castigada por pintar en las paredes.
Así que sin restricciones hacia murales por toda su casa lo cual le parecía sensacional.
Para su padre Joys era como el hijo varón que no tuvo así que la consentía de más, la prefería sobre su hermana con la cual descargaba toda su ira, y cada tarde antes de que su madre llegara a casa su hermana ya había recibido una buena tanda de golpes y regaños obligándola a hacer los platos y barrer o trapear o lo que a su padre se le ocurriera. Las cosas habían cambiado para ambas, mientras Joys se podía sentir mas tranquila su hermana al parecer solo juntaba cada día mas rencor hacia ella, el trato no era igual para las dos y siempre era mas fácil que la golpiza la llevara otro. Afortunadamente los tiempos de encierros en tinacos o baños habían terminado, además ese tipo de abusos físicos y psicológicos solo lo puedes hacer con niños muy pequeños ya que con más edad su tía Graciela correría el riesgo de ser enfrentada y terminar de narices en aquel tinaco.
En aquel entonces los días pasaban con el mismo ritmo, como la maquina de uno de esos relojes de cuerda.
Cuando eran chicas Joys y su hermana tenían la casa llena de animales, su madre nos le ponía muchos límites en relación a las mascotas.
Tenían un perro llamado Brando por el actor Marlon Brando, bueno en si el perro era de su hermana, a Joys siempre le gustaron mas los gatos, por el 87 uno de los amigos de su padre con los que jugaba ajedrez le regalo una gatita a la que le puso Afro. Su madre dijo que era el gato más espantoso que había visto
- Pobre animal es horrible – fueron sus palabras.
Aquella frase lastimo a Joys pero eso no le importo, para ella aquel animal seria el mejor amigo y consuelo que podría tener.
Todo niño alguna vez tuvo una mascota con la que tiene una conexión un vínculo o un lazo, y con Afro Joys recibió lo que le correspondía.
Las cosas en su casa sucedían con tranquilidad, sus padres peleaban constante mente ella y su hermana se acostumbraron a los gritos habituales.
Y aun que su relación en algún momento se deterioro cuando eran niñas solían jugar juntas.
En la escuela las cosas eran diferentes, Joys era una niña problema, nunca llevaba la tarea, y su hermana solo tres años mayor en las clases superiores tenia a los mismos maestros que siempre le daban quejas de sus hermana menor, lo cual la avergonzaba ya que ella tenia buenas calificaciones y era el orgullo de su madre incluso pertenecía a la formación de la escolta y su nombre y fotografía siempre estaban presentes en el cuadro de honor.
Joys por el contrario pasaba gran parte del tiempo en la dirección siendo reprendida, por la directora.
- No traes la tarea -
- Siempre estas hablando, que pasa contigo niña? Eres una desastre… estas castigada llamare a tu mama!- ve a tu salón!
Algunas tardes ella tenia que quedarse después de clases y su hermana regresaba horas mas tarde por ella a recogerla lo cual detestaba, no solo era un problema para sus maestros sino para su hermana y tíos.
Para ser una niña invisible los días que la notaban era solo por que detestaban ver el fantasma molesto que ya había hecho algo que exasperante.
Era un fastidio.
Su hermana detestaba tener que ir por ella después de que cumpliera con las horas extras de castigo.
- Mierda!! Y yo por que carajos?!?
- Maltita mocosa es un verdadero fastidio
Pero nada de genial tiene ser una niñita problema.
Ya no era novedad que Joys no encajaba en el sistema no había lugar en casa ni en el colegio y menos en el mundo de los adultos,
Las niñas eran crueles con ella las burlas eran del diario y el lugar mas tranquilo para pasar e tiempo era la dirección.
Las humillaciones públicas eran de lo más común ya fuera por alguna compañera de clase o por una maestra.
En alguna ocasión Joys llamo gorda a su maestra de ingles, Cecilia se llamaba aquella ballena. Lo cual le costo no solo ir directo a la dirección llamaron a su madre y se hizo todo un drama.
Lo ridículo del asunto es que Joys tendría que disculparse por el estado físico de la maestra…
- (“Disculpe usted maldita ballena de mierda…seguro yo le lleno la boca de panques, tacos y mierda y media verdad ¡!!!”)
Claro no es educado ni propio de una señorita decir lo que se piensa, puedes herir los sentimientos de los demás, así que un simple
- Lo siento mucho!
Fue lo que salio de su boca.
Descartando a los pendejos de sus compañeros y lo mierda de sus maestros la escuela no habría sido tan mal lugar.
En aquella época a Joys le gustaba imaginar una vida mejor, sabia que esos cuentos de hadas eran pura pinché mentira. Pero aun así suponía que si imaginaba con detalles una vida diferente, cuando muriera le darían lo que había imaginado. Creía que uno estaba aquí solo para imaginar su propia historia en su siguiente vida. Por las tardes después de la escuela veía televisión, mas que nada caricaturas, no se perdía un solo episodio de Raobotech, Mazinger Z, los thundercats, candy candy,
Ja.-
Su hermana estaba embobada con Anthony . El guerito marica que se la pasaba cuidando sus rozas.- ash las niñas!
En horas de escuela Joys se la pasaba dibujando y debrallando vidas alternas. Como paso de año??
De milagro por que no hacia tareas ni estudiaba. Su desempeño académico era bastante mediocre.
Pero igual medico no quería ser…así que nadie corría peligro.
Los fines de semana después de que su madre había arreglado la casa lavado la ropa y demás en las tardes iban a visitar a su abuela, a Vivian eso le encantaba todo aquel circo, los tíos la recibían como a la reina de la primavera toda esa atención la hacia sentiré importante y amada. Como en su mayoría las personas basan todo su valor en lo que los demás les puedan ofrecer. El público es lo que te da el valor como persona.
El publico.
Uno de esos fines de semana Vivian y Eva disfrutaban lo que sabían hacer mejor, humillar a la chillona de Joys, tarándole agua y burlándose desde la parte superior de la casa. Joys empezó a llorar esta justo en frente del cuarto del tío Julio y al escuchar ta escándalo salio de su habitación solo para encontrar a Joys gimoteando como de costumbre.
- Maldita sea!!! – Lo que faltaba ahora este me va sermonear de seguro!!!
Cual fue la sorpresa cuando de su boca salieran las palabras…
-Basta ustedes dos!! – Que graciosas?-
- Dejenla ya en paz!
- Ven no les hagas caso.
El cuarto de Julio estaba pintado de color azul claro, era un color bastante feo, más parecía el que se usaría para un baño público que para una habitación, tenía una cama un ropero, un escritorio y una cajonera. Años más tarde Julio empezaría a pintar en uno de los muros la portada de uno de los bside de Skid Row el de Ourselves.
Aquella ves no solo fue la primea ves que Joys entraba al cuarto del tío Julio, sino que también fue la primera ves que descubrió que era buena para algo…
Aquel día Joys aprendió a dibujar. Aprendió que le gustaba, y de cierta manera lo asocio con un sentimiento positivo de seguridad.
Esa tarde Julio no solo la consoló, fue la primera vez que ella recordaría la amabilidad de alguien, los niños son fáciles cuando se les trata bien y eso es algo que Joys no cambiaria. Esa tarde el tiempo paso volando, en un momento estaba llorando al sigiente estaba dibujando satisfecha con su tío, que bien podría haber sido su hermano mayor, ya que solo era un amo mayor que Eva su hermana.
Después de un rato su hermana toco a la puerta y aviso que ya se iban que se despidiera, Julio le regalo el cuaderno las gomas y lápices, Joys estaba mas que emocionada estaba fuera de si. De regreso a casa estaba cansada y se quedo dormida en el camino. Al otro día todo era igual que antes.
jueves, 30 de abril de 2009
miércoles, 29 de abril de 2009
Episodio 2 - Blanquita
Episodio 2
Blanquita
Blanquita era una gatita negra flacucha y fea que Joys tenía.
Desde que era niña no le importaba mucho el aspecto físico de los demás, ella se sentía la cosa mas insignificante y fea que Dios pudo crear así que criticar el aspecto en los demás era un acto del cual no podía darse el lujo.
Como dicen todo se parece a su dueño, Blanquita era un gato horrible e insignificante, un día callo del tercer piso de la casa de su abuela y el pobre animal agonizó por horas hasta morir. Por alguna extraña razón Joys se sintió un tanto culpable, creía que era responsable que el animal hubiera tenido una vida tan miserable, lo que mas lamentaba era no poder remediarlo. Esa fue la primera ves que Joys perdió algo que le importaba pero lo que no sabia es que no seria la ultima ves.
Más que cariño sentía la necesidad de proteger al animal, y había fracasado.
Blanquita
Blanquita era una gatita negra flacucha y fea que Joys tenía.
Desde que era niña no le importaba mucho el aspecto físico de los demás, ella se sentía la cosa mas insignificante y fea que Dios pudo crear así que criticar el aspecto en los demás era un acto del cual no podía darse el lujo.
Como dicen todo se parece a su dueño, Blanquita era un gato horrible e insignificante, un día callo del tercer piso de la casa de su abuela y el pobre animal agonizó por horas hasta morir. Por alguna extraña razón Joys se sintió un tanto culpable, creía que era responsable que el animal hubiera tenido una vida tan miserable, lo que mas lamentaba era no poder remediarlo. Esa fue la primera ves que Joys perdió algo que le importaba pero lo que no sabia es que no seria la ultima ves.
Más que cariño sentía la necesidad de proteger al animal, y había fracasado.
Episodio 1 - Viviendo con la abuela
Era el verano de 1986 y Joys tenia 6 años, vivia en casa de su abuela, con su madre y hermana. Era una casona vieja y descuidada tenia dos sótanos a los que jamás entraba ya que su hermana mayor Vivian y su tía Eva no mucho mayor que su hermana solían asustarla con historias estupidas de fantasmas y muertos vivientes que habitaba en el sótano, en el cual lo único que podrías encontrar era mugre y triques viejos, sin mencionar los hueso de algún tío abuelo en una caja.
La casa tenia una terraza desde la cual podía verse toda la cuidad, una cocina que en aquellos tiempos a Joys le parecía mas grande de lo que en realidad era, claro que a todos los niños las cosas les parecen mas grandes de lo que en realidad son.
Ella, su hermana y madre solo ocupaban un cuarto, no eran del agrado ni de su abuela ni de sus tíos ya que no estaba bien visto que una mujer casada, con hijos y familia abandonara a su marido golpeador.
No! – Una mujer debía aguantar insultos he humillaciones por el bien e su familia.-
Así como su abuela había aguantado el maltrato físico de su abuelo alcohólico el cual había abusado de dos de sus hijas, una era la o la madre de Joys, cuando apenas era una niña no mucho mayor de lo que Joys era en ese entonces.
Aquel penoso incidente estaba más que enterrado, era algo de lo que no se discutiría ni se hablaría jamás.
La madre de Joys decidio irse a vivir con sus hijas a casa de su madre en busca de un lugar mas tranquilo y seguro tanto como para ella como para las dos pequeñas.
Un lugar donde podría encontrar un poco de apoyo sino económico si emocional, nada mas lejos de la realidad ya que sus hermanas no perdían la oportunidad en recordarle que su matrimonio había sido un fracaso.
Asi es como Joys llego a vivir a casa de su abuela, aun que eso ella no lo recuerda con claridad.
El verano que si recuerda fue uno bástate caluroso en los que ella su hermana y tía Eva solían ver Plaza Sesamo en las tardes, cuando los tíos solían darles dinero para compra frutsis congelados. Eran tardes tranquilas en los que no pasaba nada ni se esperaba nada de hecho, el tío Alejandro ayudado por su hermano mas pequeño Julio arreglaba su coche que no era mas que una carcacha, pero al fin y al cabo lo mantenía ocupado en algo y mas que eso era el hecho de sentir que hacia algo bien, algo de lo que podía sentirse orgulloso.
Aquellas tardes calurosas en la que era completamente ignorada la recordaría como las mejores de su infancia. Para Joys el simple hecho de no existir para los demás la hacia entirse sola pero otros días como aquellos de verano, mas que nada se sentía tranquila, podía ser sin tener que pretender.
Paso un tiempo regresaron a la casa de su padre aun que para aquel entonces ya habían sucedido ciertos detalles que jamás podía recordar. La mente de un niño podría decirse es tan frágil y a al mismo tiempo tan astuta, lo que no le conviene simplemente lo borra o lo guarda, donde no se puede recuperar... Como un agujero en la mente uno secreto.
Aquel episodio oculto en su mente, ese espacio en blanco sucedió un tarde, en la que sus tía Graciela n estaba de humor o al menos nunca lo estaria para su sobrina, en si le tenia un especial desagrado.
No perdía oportunidad para insultarla y hacerla llorar. Era un hecho que lo disfrutaba.
Con frecuencia sierre llegaba antes que a la madre de Joys a casa y aprovechando que las niñas estaban solas, abusaba de Joys con reprimendas e insultos.
Algunas tardes era mas violenta que otras.
En alguna ocasión la tía Graciela tomo a Joys del brazo la llevo escaleras arriba le dijo que se callara.
- De esta nadie te salva mocosa.
- Te voy a enseñar…
- Ya veras!
Le tapo la boca con una mano, y con la otra la tomaba de un brazo haciendo presión, como si fuera una muñeca de trapo la sacudió con fuerza una y otra vez, podía sentir como la niña trataba sin mucho éxito resistirse, las lagrimas le brotaban por los ojos que tenia rojos he hinchados, la cara la tenia roja, y la frente la tenia llena de sudor frio, su rostro se veía un tanto desfigurada presa del pánico que sentía.
- Mamá!!
Era lo que intentaba balbucear en un intento por pedir ayuda.
Mientras su tía histérica continuaba asfixiándola, al mismo tiempo que la amenazaba ordenándole que se callara que su mama no estaba para ayudarla.
- Eres insoportable.-
- Maldita mocosa entupida –
- Cállate maldita!!!
- Tu madre?? – para que llamas a la puta de tu madre??
- Debes de saber que es una cualquiera!!!
Joys sentía como cada vez le costaba más respirar, la falta de aire en los pulmones le hacia jadear, lastimándose las costillas por el mismo esfuerzo, la saliva que expulsaba por el llanto le hizo atragantarse, y al toser, regresaba la bilis amarga del estomago quemándole la garganta haciendo el castigo aun mas doloroso.
Presa del pánico y desesperación intentaba safarse, pero le era imposible.
Su tía la tomo del cabello y le zambullo la cabeza dentro del lavadero, por un instante.
- Así, callada debes estar entiendes!
Le saco la cabeza la enderezo y la tomo con fuerza por los brazos, mirándola con una sonrisa de satisfacción.
Joys ya más por cansancio que por las órdenes que recibía se quedo como en un trance, en un constante gimoteo hacia adentro que mas parecía hipo.
Era una niña insoportable era lo que su tía le decía una y otra ves.
Las niñas insoportables y entupidas debían ser castigadas…
En alguna otra ocasión la encerrarían en el baño y en otra en un gran tinaco.
La casa tenia una terraza desde la cual podía verse toda la cuidad, una cocina que en aquellos tiempos a Joys le parecía mas grande de lo que en realidad era, claro que a todos los niños las cosas les parecen mas grandes de lo que en realidad son.
Ella, su hermana y madre solo ocupaban un cuarto, no eran del agrado ni de su abuela ni de sus tíos ya que no estaba bien visto que una mujer casada, con hijos y familia abandonara a su marido golpeador.
No! – Una mujer debía aguantar insultos he humillaciones por el bien e su familia.-
Así como su abuela había aguantado el maltrato físico de su abuelo alcohólico el cual había abusado de dos de sus hijas, una era la o la madre de Joys, cuando apenas era una niña no mucho mayor de lo que Joys era en ese entonces.
Aquel penoso incidente estaba más que enterrado, era algo de lo que no se discutiría ni se hablaría jamás.
La madre de Joys decidio irse a vivir con sus hijas a casa de su madre en busca de un lugar mas tranquilo y seguro tanto como para ella como para las dos pequeñas.
Un lugar donde podría encontrar un poco de apoyo sino económico si emocional, nada mas lejos de la realidad ya que sus hermanas no perdían la oportunidad en recordarle que su matrimonio había sido un fracaso.
Asi es como Joys llego a vivir a casa de su abuela, aun que eso ella no lo recuerda con claridad.
El verano que si recuerda fue uno bástate caluroso en los que ella su hermana y tía Eva solían ver Plaza Sesamo en las tardes, cuando los tíos solían darles dinero para compra frutsis congelados. Eran tardes tranquilas en los que no pasaba nada ni se esperaba nada de hecho, el tío Alejandro ayudado por su hermano mas pequeño Julio arreglaba su coche que no era mas que una carcacha, pero al fin y al cabo lo mantenía ocupado en algo y mas que eso era el hecho de sentir que hacia algo bien, algo de lo que podía sentirse orgulloso.
Aquellas tardes calurosas en la que era completamente ignorada la recordaría como las mejores de su infancia. Para Joys el simple hecho de no existir para los demás la hacia entirse sola pero otros días como aquellos de verano, mas que nada se sentía tranquila, podía ser sin tener que pretender.
Paso un tiempo regresaron a la casa de su padre aun que para aquel entonces ya habían sucedido ciertos detalles que jamás podía recordar. La mente de un niño podría decirse es tan frágil y a al mismo tiempo tan astuta, lo que no le conviene simplemente lo borra o lo guarda, donde no se puede recuperar... Como un agujero en la mente uno secreto.
Aquel episodio oculto en su mente, ese espacio en blanco sucedió un tarde, en la que sus tía Graciela n estaba de humor o al menos nunca lo estaria para su sobrina, en si le tenia un especial desagrado.
No perdía oportunidad para insultarla y hacerla llorar. Era un hecho que lo disfrutaba.
Con frecuencia sierre llegaba antes que a la madre de Joys a casa y aprovechando que las niñas estaban solas, abusaba de Joys con reprimendas e insultos.
Algunas tardes era mas violenta que otras.
En alguna ocasión la tía Graciela tomo a Joys del brazo la llevo escaleras arriba le dijo que se callara.
- De esta nadie te salva mocosa.
- Te voy a enseñar…
- Ya veras!
Le tapo la boca con una mano, y con la otra la tomaba de un brazo haciendo presión, como si fuera una muñeca de trapo la sacudió con fuerza una y otra vez, podía sentir como la niña trataba sin mucho éxito resistirse, las lagrimas le brotaban por los ojos que tenia rojos he hinchados, la cara la tenia roja, y la frente la tenia llena de sudor frio, su rostro se veía un tanto desfigurada presa del pánico que sentía.
- Mamá!!
Era lo que intentaba balbucear en un intento por pedir ayuda.
Mientras su tía histérica continuaba asfixiándola, al mismo tiempo que la amenazaba ordenándole que se callara que su mama no estaba para ayudarla.
- Eres insoportable.-
- Maldita mocosa entupida –
- Cállate maldita!!!
- Tu madre?? – para que llamas a la puta de tu madre??
- Debes de saber que es una cualquiera!!!
Joys sentía como cada vez le costaba más respirar, la falta de aire en los pulmones le hacia jadear, lastimándose las costillas por el mismo esfuerzo, la saliva que expulsaba por el llanto le hizo atragantarse, y al toser, regresaba la bilis amarga del estomago quemándole la garganta haciendo el castigo aun mas doloroso.
Presa del pánico y desesperación intentaba safarse, pero le era imposible.
Su tía la tomo del cabello y le zambullo la cabeza dentro del lavadero, por un instante.
- Así, callada debes estar entiendes!
Le saco la cabeza la enderezo y la tomo con fuerza por los brazos, mirándola con una sonrisa de satisfacción.
Joys ya más por cansancio que por las órdenes que recibía se quedo como en un trance, en un constante gimoteo hacia adentro que mas parecía hipo.
Era una niña insoportable era lo que su tía le decía una y otra ves.
Las niñas insoportables y entupidas debían ser castigadas…
En alguna otra ocasión la encerrarían en el baño y en otra en un gran tinaco.
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